Mag Castell.-
Luego de diversos problemas internos con ejecutivos de Millicom, donde el ex embajador de Estados Unidos en Guatemala Stephen Mcfarland trabajó como lobista para lograr el objetivo que se buscaba y que al parecer han llegado a un acuerdo en el que los detalles aún se mantienen bajo reserva, la empresa de telecomunicaciones Tigo sigue marcado el paso con un crecimiento constante en muchos aspectos, su trayectoria muestra la aceptación que ha ido en aumento con el pasar del tiempo.
Los clientes han recibido muchos productos y con beneficio de no necesitar un contrato en la mayoría de sus servicios; el resultado fue un aumento exponencial en el número de cuentas que manejaba hasta ese momento la empresa fundada por el ex ministro de comunicaciones en el gobierno del presidente Cerezo el señor Mario López.
Entre el abanico de productos que cuentan existe uno llamado Tigo Money el cual según analistas es un diamante en bruto, ya que no han podido conseguir que aumente el número de usuarios de ese servicio.
Hace un par de meses una firma consultora trató de tener acercamiento para obtener un contrato de beneficio mutuo al desarrollar la App y conseguir un uso más generalizado.
La primera impresión que obtuvo el analista fue que el nombre no expresa lo que debería ser el fuerte de ese servicio; Tigo Pay fue la primera y última propuesta realizada para tratar de convencer a ese grupo de gerentes que el futuro de los servicios es la digitalización en todo aspecto incluído el servicio de pagos mediante plataforma de fácil acceso.
La respuesta obtenida es que ellos (la empresa) tiene ya cuentas asignadas para diferentes proveedores o empresas subcontratadas con objeto de lograr ese servicio en el menor tiempo posible.
Es poco probable que realmente estén a la altura de la dinámica actual que el mundo exige.

Según datos publicados por la revista británica The Economist, la digitalización de los pagos es lo que viene. Las personas necesitan hacer pagos y no quieren pensar que lo hacen desde un banco.
Tigo tiene la oportunidad de crear una brecha, toda vez se involucre en las exigencias de un mundo que ha cambiado.