¿Hablar de crimen ritual es acaso un disparate?
Mag Castell.-

Cada cierto tiempo salen a luz imágenes que incluyen torturas, violación y en casos extremos, sacrificios humanos.
La violencia sin control es común en el territorio mexicano donde los carteles demuestran su poder con brutalidad extrema.
No sólo los carteles del narcotrafico en México, también algunos políticos son fieles creyentes de un culto prohibido, que para muchos no es solo creer en Malverde, La Santa Muerte, se trata en muchos casos creer firmemente que al entregar una o varias vidas tendrán éxito en determinado proyecto.

El aumento de secuestro de niñas, niños y adolescentes en Guatemala para muchos solo representa una mente enferma que en la mayoría de casos abusan sexualmente de su secuestrado para finalmente asesinar y desaparecer a la indefensa víctima.
Pero podría ser que detrás de esas acciones haya un patrón; identificar a posible víctima y ordenar su secuestro para un inevitable sacrificio, la tortura y violación podría ser un agregado que corresponde al ejecutor y no precisamente al que ordena la ejecución.

Guatemala tiene una amplia variedad de religiones, sin embargo la pérdida de fe en un porcentaje cada vez más amplio permite que las personas no puedan considerar ni aún remotamente el crimen ritual como una posible respuesta a tantos ataques contra niños y adolescentes.
Se han realizado estudios muy importantes en México que dejan claro que la creencia del ciudadano promedio en elementos y personajes que se alejan de ortodoxia ha aumentado, como consecuencia es válido llevar una cadena con la Santa Muerte, aún sabiendo lo que ello implica.
Desde las prácticas espiritistas de Madero hasta los ritos iniciaticos del cartel los caballeros templarios quienes eran obligados a extraer el corazón de su víctima para luego comerlo. Los rituales de los Zetas quienes detenían un bus y luego obligaban a sus pasajeros a matarse entre ellos para finalmente no dejar a ninguno vivo.
Los rituales han acompañado al mexicano desde tiempo atrás, ya sea porque con ese acto son bienvenidos en el grupo criminal o porque suponen que esos sacrificios les darán beneficios. Los ciudadanos han aprendido y admirado a esos personajes míticos nacidos en la oscuridad de la mente humana

Con el crecimiento del cartel de los Zetas, muchos guatemaltecos fueron admitidos en sus filas y con ese acto, hubo un intercambio de creencias.
Los creyentes en La Santa Muerte han crecido en el territorio de Guatemala modificando el cristianismo que se practica en muchos casos y volviendo aceptables algunas prácticas que rivalizan con la moral que antes tenía.
¿La fusión de esas prácticas religiosas tan diferentes trae como consecuencia el aumento en los crímenes contra niñas, niños y adolescentes?
Hace falta un profundo estudio, pero las investigaciones realizadas en México dejan claro que la práctica extrema en una mente vulnerable puede crear los peores monstruos jamás imaginados.